Subfield Motion es una tecnología patentada utilizada en los televisores de plasma Samsung para mejorar la calidad de imagen y reducir el desenfoque en escenas dinámicas. Samsung registró este nombre comercial como marca, pero tras la interrupción de la producción de televisores de plasma en 2012, esta tecnología solo se encuentra en modelos antiguos.
Subfield Motion en los televisores de plasma
En la era de la televisión analógica, la frecuencia de imagen estaba vinculada a la frecuencia de la red eléctrica, que se utilizaba como referencia de sincronización. Para ello se empleaba la mitad del período de la corriente alterna, lo que permitía transmitir vídeo a 25 Hz en países con red eléctrica de 50 Hz, como Europa, y a 30 Hz en países con red de 60 Hz, como Estados Unidos y Canadá.
Con la llegada de la televisión digital, se adoptó el estándar de 60 fotogramas por segundo. Este estándar heredó las capacidades de las pantallas planas de ordenador y, dado que los televisores de plasma eran compatibles con 60 Hz, se mejoró la calidad de imagen, especialmente en contenidos con una baja frecuencia de fotogramas nativa.
No se debe creer en las afirmaciones publicitarias de que el televisor supuestamente crea fotogramas intermedios o adicionales para mejorar las escenas dinámicas. Esto no es cierto. El televisor no dispone de la potencia de cálculo necesaria para generar fotogramas intermedios únicos.
La tecnología Subfield Motion funciona mostrando el mismo fotograma varias veces consecutivas, creando la ilusión de un movimiento más fluido. Este enfoque puede dar lugar al llamado “efecto telenovela”, en el que el movimiento en pantalla parece excesivamente suave y artificial.
En escenas dinámicas, también pueden insertarse fotogramas negros entre los fotogramas principales, dependiendo del contenido. Esta técnica ayuda al ojo a “borrar” más rápidamente la imagen anterior de la retina, haciendo más perceptible el cambio de fotograma y reduciendo el desenfoque de movimiento.
Con fines de marketing, se utilizaban cifras elevadas para impresionar al comprador, como Subfield Motion 400 Hz o Subfield Motion 600 Hz; algunos modelos incluso se anunciaban con 1000 Hz. Por supuesto, esto no era cierto: la frecuencia real de fotogramas no superaba los 60 Hz. Sin embargo, en aquel momento esto se consideraba normal, y los departamentos de marketing de la empresa proporcionaban parámetros que no podían explicarse de forma coherente.










