Los términos 2×2 y 4×4 comenzaron a utilizarse ampliamente después de 2009, tras la introducción de Wi-Fi 4 y la implementación de la tecnología MIMO. MIMO significa Multiple Input Multiple Output («múltiples entradas y múltiples salidas») y aumenta el ancho de banda mediante el uso de varias antenas. Al separar las antenas en el espacio o cambiar la polarización de la señal, se pueden transmitir más datos al mismo tiempo, lo que mejora significativamente la velocidad general. Otro enfoque consiste en utilizar múltiples transmisores y receptores. Sin embargo, para que estas tecnologías funcionen de manera eficaz, deben ser compatibles tanto con el router como con el dispositivo conectado, como un televisor o un smartphone.
Por ejemplo, Wi-Fi 4 puede alcanzar velocidades de hasta 600 Mbps cuando se utilizan cuatro antenas, mientras que Wi-Fi 5 puede lograr hasta 6,77 Gbps con soporte 8×8 MU-MIMO. En general, cuanto mayor sea el número de antenas y de flujos espaciales, mayor será la velocidad potencial de transmisión y el rendimiento global de la red.
Interpretación de 2×2, 3×3 y 4×4
Así fue como aparecieron las designaciones 2×2, 3×3 y 4×4. Durante algún tiempo se interpretaron de distintas maneras, pero con mayor frecuencia se explicaban en función del número de antenas del dispositivo, ya que resultaba más fácil de entender.
Wi-Fi 2×2 se entendía comúnmente como un router que admitía cuatro antenas. Wi-Fi 3×3, una designación relativamente poco frecuente, solía describirse como un router con seis antenas, normalmente dos para la banda de 2,4 GHz y cuatro para la banda de 5 GHz. Wi-Fi 4×4 a menudo hacía referencia a routers con ocho antenas, especialmente en modelos basados en el estándar Wi-Fi 5.
Como parte de las explicaciones de marketing, 1×1 se describía como dos antenas: una para transmisión y otra para recepción. Sin embargo, también existe una interpretación más técnica de estas configuraciones.
Interpretación técnica alternativa y estándares modernos

Una forma más precisa de interpretar configuraciones como 1×1, 2×2 y 4×4 es centrarse en los flujos de datos en lugar del número físico de antenas. En esta explicación, el primer número representa la cantidad de flujos de transmisión y el segundo número representa la cantidad de flujos de recepción.
Una configuración 1×1 incluye una ruta de transmisión y una de recepción y representa la configuración básica sin tecnología MIMO. Una configuración 2×2 utiliza dos rutas de transmisión y dos de recepción, lo que en condiciones ideales puede duplicar efectivamente la velocidad potencial de transmisión en comparación con 1×1. Una configuración 4×4 incluye cuatro rutas de transmisión y cuatro de recepción, aumentando aún más el ancho de banda en comparación con la configuración básica.
Con la llegada de estándares más recientes como Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7, estas designaciones han perdido en gran medida su relevancia. Los estándares modernos incluyen tecnologías avanzadas para combinar y gestionar flujos de datos que no están estrictamente vinculadas al número visible de antenas ni a las características individuales del router. En muchos casos, estas etiquetas se utilizaron más con fines de marketing que como parámetros técnicos precisos.
Hoy en día, los routers pueden tener dos, cuatro o seis antenas y funcionar en una sola banda (2,4 GHz), en dos bandas (2,4 GHz y 5 GHz) o en tres bandas (2,4 GHz, 5 GHz y 6 GHz). Por ello, es mejor centrarse en las especificaciones técnicas detalladas que en términos de marketing llamativos.










